¿Por qué engordamos más fácilmente a partir de los 40?

«Antes bastaba con dejar de comer dulces durante una semana y enseguida perdía 2 kilos. Ahora parece que nada funciona».
Si esta frase te suena familiar, no estás solo. Muchas personas notan que, a partir de los 40 años, se gana peso con mayor facilidad y adelgazar parece mucho más difícil.
Pero, al fin y al cabo, ¿por qué?
La verdad es que nuestro cuerpo va cambiando con la edad. Eso no significa que sea imposible mantener un peso saludable, pero puede que sea necesario adaptar algunos hábitos.
El cuerpo ya no gasta energía de la misma manera
A medida que envejecemos, es normal perder algo de masa muscular, sobre todo si no hacemos ejercicio de fuerza.
¿Y por qué es importante esto?
Porque el músculo «consume» más energía que la grasa, incluso cuando estamos en reposo. Es decir, cuanta menos masa muscular tengamos, menos calorías necesita nuestro cuerpo para funcionar.
Si seguimos comiendo exactamente lo mismo que hace 10 o 20 años, es más fácil que empecemos a ganar peso.
Las hormonas también cambian
En las mujeres, a partir de los 40 años, es habitual que comiencen los cambios hormonales que preceden a la menopausia.
Estos cambios pueden provocar que:
- La grasa se acumule más en la zona del abdomen.
- Sea más difícil perder peso.
- Aumente el apetito algunos días.
- Empeore el sueño, lo que también influye en el apetito.
En los hombres también se producen cambios hormonales con el paso de los años, aunque de forma más gradual.
La vida cambia… y los hábitos también
Pasados los 40, muchas personas tienen menos tiempo para cuidarse.
Entre el trabajo, los hijos, la casa y todas las responsabilidades del día a día, queda menos tiempo para hacer ejercicio o preparar comidas equilibradas.
Además, pasamos muchas horas sentados y, sin darnos cuenta, gastamos menos energía a lo largo del día.
Dormir mal también puede dificultar la pérdida de peso
Dormir pocas horas no solo provoca cansancio.
Cuando descansamos mal:
- Tenemos más hambre.
- Nos apetece más comer alimentos dulces y calóricos.
- Tenemos menos energía para hacer ejercicio.
Por eso, cuidar el sueño también forma parte de una estrategia para controlar el peso.
Entonces, ¿es normal engordar a partir de los 40?
Es habitual, pero no es inevitable.
La edad influye en el organismo, pero nuestros hábitos siguen siendo lo que más marca la diferencia.
Algunos cambios sencillos pueden ayudar:
- Dar prioridad a los alimentos ricos en proteínas para ayudar a mantener la masa muscular.
- Hacer entrenamiento de fuerza dos o tres veces por semana.
- Caminar más y evitar pasar muchas horas seguidas sentado.
- Dormir lo suficiente.
- Adaptar la alimentación a las necesidades actuales, en lugar de comer como cuando tenías 20 años.
Lo más importante
Muchas personas se culpan a sí mismas porque creen que han perdido «fuerza de voluntad», pero, en realidad, lo que ha ocurrido es que el cuerpo ha cambiado.
Esto no significa que adelgazar sea imposible… significa que las estrategias que funcionaban hace unos años quizá ya no sean las más adecuadas.
Con una alimentación equilibrada, ejercicio regular y un plan adaptado a las necesidades de cada persona, es perfectamente posible perder peso y mantenerlo, incluso después de los 40.
Porque, al fin y al cabo, la edad puede hacer que el proceso sea más complicado, pero nunca imposible.
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