¿Por qué influye el ciclo menstrual en el peso?

Hay momentos del mes en los que la báscula marca más peso y parece que no hay una explicación clara. La alimentación sigue siendo la misma, el ejercicio también, pero el peso aumenta de un día para otro. Esto ocurre especialmente en las mujeres y resulta frustrante, sobre todo cuando se tiene el objetivo de perder peso y cualquier variación acaba generando ansiedad.
No podemos pasar por alto el ciclo menstrual, ya que este influye directamente en el peso corporal. Es importante señalar que el aumento de peso no significa necesariamente un aumento de grasa.
Por lo general, lo que ocurre es una combinación de cambios hormonales, retención de líquidos, digestión más lenta e incluso cambios en el apetito. Estos factores pueden hacer que el peso fluctúe a lo largo del mes, de forma totalmente natural.
El aumento de peso no siempre se debe a la grasa
Probablemente este sea el punto más importante.
El número que marca la báscula no refleja únicamente la grasa corporal. El peso puede variar debido al agua, la digestión, la masa muscular, la sal consumida o incluso el estrés y el sueño.
Durante el ciclo menstrual, especialmente en los días previos a la menstruación, el cuerpo tiende a retener más líquidos. Esto puede traducirse en un aumento temporal de entre 1 y 3 kilos, incluso sin que haya aumentado la grasa. Es decir, ganar peso en esta fase no significa que «haya engordado», sino que está más hinchada.
¿Qué ocurre en el cuerpo a lo largo del ciclo?
El ciclo menstrual provoca diversos cambios hormonales, sobre todo en los niveles de estrógeno y progesterona. Estas hormonas influyen directamente en la forma en que el cuerpo gestiona los líquidos, la energía, el apetito y la digestión.
Antes de la menstruación
Normalmente, es en esta fase cuando las mujeres notan más cambios en su cuerpo.
La progesterona aumenta y esto puede provocar:
- retención de líquidos
- sensación de hinchazón
- ralentización del intestino
- aumento del apetito
- mayor deseo de dulces y alimentos más calóricos
Además, muchas mujeres sienten el cuerpo más pesado y menos definido. La ropa puede quedar más ajustada, sobre todo en la zona abdominal.
¡Todo esto es temporal!
¿Por qué tenemos más hambre en esta época?
No se trata de una falta de control, sino que existe una explicación fisiológica.
En la fase premenstrual, el cuerpo gasta un poco más de energía. Al mismo tiempo, los cambios hormonales influyen en las hormonas del hambre y la saciedad, lo que aumenta el apetito.
Por eso tantas mujeres sienten más ganas de comer chocolate, azúcar o alimentos reconfortantes en esa época del mes.
¡El problema surge cuando se asocia culpa a ello! Entrar en un ciclo de restricción extrema durante esa semana y de atracones antes de la menstruación acaba a menudo empeorando la relación con la comida.
El intestino también cambia
Muchas mujeres notan estreñimiento, hinchazón abdominal o molestias en el abdomen antes de la menstruación.
La progesterona puede ralentizar la digestión, lo que provoca una mayor acumulación de gases y una sensación de pesadez. Incluso cuando la alimentación es equilibrada, el cuerpo puede parecer diferente en esta fase.
¿Tiene sentido pesarse todos los días?
Depende de cómo te tomes lo de la báscula.
Si las pequeñas variaciones te desmotivan, pesarte a diario puede generar una frustración innecesaria.
Lo ideal es fijarse en la evolución a medio plazo y darse cuenta de que el peso no sigue una línea recta. El cuerpo femenino sufre constantemente cambios hormonales naturales.
Comparar el peso de la semana anterior a la menstruación con el peso justo después del periodo difícilmente dará un resultado consistente.
¿Cómo minimizar la retención y las molestias?
No existe una solución milagrosa, pero hay algunos hábitos que pueden ayudar mucho:
- beber agua a lo largo del día
- reducir el consumo excesivo de sal y de alimentos ultraprocesados
- mantener una actividad física regular
- dormir bien
- evitar las restricciones excesivas
- consumir alimentos ricos en magnesio y potasio
Lo más importante es escuchar a tu cuerpo
Muchas mujeres pasan años pensando que están «fracasando» constantemente, cuando en realidad solo están experimentando las fluctuaciones normales del ciclo menstrual.
Conocer el cuerpo ayuda a reducir la ansiedad, la culpa y las expectativas poco realistas.
El peso puede variar a lo largo del mes sin que eso signifique una pérdida de progreso, y darse cuenta de ello marca la diferencia en un proceso de pérdida de peso saludable y sostenible.
En Lev, creemos que adelgazar no debe significar vivir obsesionada con la báscula. Lo más importante es crear hábitos que funcionen a largo plazo y aprender a interpretar el cuerpo con más equilibrio y menos culpa.