España | | | |

Los beneficios de las infusiones

Infusiones: té, rooibos, poleo, menta...

Efectos analgésicos, relajantes, diuréticos… las infusiones son conocidas por sus “poderes mágicos” para ayudarnos a sentirnos mejor. Sin embargo, no todas tienen los mismos efectos y por eso, queremos repasar los beneficios de las que solemos tener en casa.

Manzanilla

La infusión por excelencia, con el permiso del té, es la manzanilla. Su uso se remonta a la Antigua Grecia y sigue estando presente en nuestra dieta. Aunque la solemos tomar cuando tenemos problemas digestivos por sus propiedades antiinflamatorias, también cumple con la acción antiespamódica, por lo que se aconseja en digestiones pesadas o cólicos. Por si fuese poco, esta infusión también tiene “poderes” relajantes y puede ayudar a conciliar el sueño.

Té Verde

Si solo pudiésemos elegir una palabra para definir las propiedades de esta infusión, esta sería antioxidante. Uno de sus beneficios es que ayuda a retrasar los signos del envejecimiento. Además, es depurativo y digestivo, ayudando a depurar el organismo. El té verde tiene un bajo contenido en teína, en comparación con otros tipos de tés y es rico en vitaminas A, B y C.

Té Rojo

El té rojo también ayuda a mejorar las digestiones, además de cuidar de hígado y riñones. Esta infusión también es útil para combatir la retención de líquidos por sus funciones depurativa y diurética. Contiene vitaminas B, C y D y minerales como el potasio, magnesio, yodo, zinc o flúor. Además, contribuye a activar el metabolismo y a reducir los niveles de colesterol. En definitiva, es una infusión muy completa.

Té Negro

Este té proviene de la misma planta que el té verde. La diferencia está en que está más oxidado que el anterior y por eso su color y, sobre todo, su sabor son distintos. Además, esta diferencia también conlleva que el té negro tenga más teína.

Si hablamos de sus beneficios, el té negro también cuenta con varias propiedades. Es antioxidante, así que es bueno para el estómago, como ya hemos dicho de otras infusiones. Pero por otra parte, por su alta dosis de taninos, es un buen aliado para episodios de diarrea o gastritis por ser astringente. El té negro puede ser bueno para incorporarlo a nuestro desayuno, por dos razones: es saciante y aumenta la presión arterial.

Té Rooibos

Parece ser la infusión de moda y se caracteriza por su sabor afrutado y por la ausencia de teína. Tampoco contiene cafeína, por lo que tomar una taza de té Rooibos por la noche puede ayudarnos a conciliar el sueño. Además, tiene propiedades antiespamódicas, por lo que ayuda a aliviar la congestión y mejorar las alergias.

Este tipo de té tiene vitamina C, magnesio, calcio, potasio, flúor, zinc y hierro, por lo que a nivel nutricional se convierte en una infusión muy completa.

Poleo

Abandonando la sección de los tés, llegamos al poleo. Esta infusión también mejora el metabolismo y ayuda a aliviar digestiones pesadas. Además, también ayuda a deshinchar el estómago y a depurar el organismo. El poleo también es beneficioso para personas que sufren retención de líquidos.

En época de resfriados y gripes, el poleo puede ser nuestro gran aliado. Cuenta con funciones expectorantes y aumenta la capacidad de sudoración, así que es recomendable tomarlo para ayudar a bajar la fiebre.

Menta

Aunque la menta suele acompañar a otras infusiones, como, por ejemplo, el té verde, también se puede tomar sola. De la misma forma que el té negro, la menta también tiende a generar una sensación de saciedad. Además, también es recomendable contra la retención de líquidos y ayuda a mejorar el rendimiento hepático.

Ahora ya conoces los beneficios de las infusiones más habituales. ¿Te animas a probar alguna nueva?

Compartir esta publicacion



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *