Cómo y cuando suplementar tu dieta con colágeno, magnesio y ácido hialurónico

Colageno, magnesio y acido hialuronico

A partir de los 35 años, los niveles naturales de colágeno, magnesio y ácido hialurónico tienden a cae progresivamente. Por eso es sano empezar a tomar complementos que nos ayuden a regularlos cuando llegamos a cierta edad.

La menopausia, la edad y otros factores ambientales provocan que estos elementos estén menos presentes en nuestro organismo de forma natural, lo que puede tener consecuencias visibles en nuestro cuerpo por dentro y por fuera.

El colágeno nos ayuda a reparar las células y a lucir jóvenes y saludables. Cuando nos falta, se debilitan venas, arterias y huesos, nuestra piel se ve flácida y débil, cuelga más fácilmente y se producen más arrugas.  Durante la menopausia la falta de producción hormonal puede hacer que se pierda hasta el 30% del colágeno de la piel, y que estos síntomas empeoren.

Para estimular la producción de colágeno en nuestro cuerpo es muy importante llevar una dieta equilibrada y variada. También, y siempre consultando con un médico o un nutricionista, se puede empezar a tomar suplementos con colágeno. Los beneficios  son muy numerosos: mejora de la estructura ósea; los tendones y ligamentos se desarrollan mejor; y se consigue una piel, uñas y cabello más brillantes y jóvenes.

El magnesio ayuda a prevenir la degeneración de los cartílagos, la aparición de enfermedades como la artrosis y es el principal mineral para controlar las molestias musculares. Cuando el magnesio es bajo en nuestro organismo podemos sufrir nauseas, vómitos, pérdida del apetito, espasmos u hormigueo de ciertos músculos.

Si estás haciendo el Método Lev, sabes lo importante que es tomar siempre el suplemento alimenticio de magnesio y potasio durante toda la dieta, que potencia la producción de colágeno y le dará más firmeza a tu piel.

Además de en los complementos, podemos encontrar magnesio en muchos alimentos que debemos incorporar a nuestra dieta si creemos que tenemos carencia de este mineral. Como el cacao, la acelga, la lechuga, las espinacas, el plátano, el albaricoque, las almendras o las lentejas.

Por último, el ácido hialurónico es el encargado de proteger articulaciones y otras funciones vitales importantes para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Su principal función es atraer y retener el agua en la piel y el organismo. Con el paso del tiempo la producción de este componente disminuye notablemente, lo que conlleva la aparición de arrugas, flacidez, perdida de luminosidad y firmeza.

La falta de estrógenos que se da durante la menopausia también es una de las razones por las que la producción de ácido hialurónico baja.

Para compensar esta bajada, es importante empezar a complementar la dieta con suplementos que lo contengan, pero además podemos comer alimentos que fomenten su producción natural, como la patata, la papaya o el mango.

Los beneficios del ácido hialurónico se notan sobre todo en la piel, que estará más hidratada y luminosa, se evitarán la formación de más arrugas, aumentará la elastina y el colágeno y se conseguirá un aspecto mucho más rejuvenecido.

¿Crees que tienes falta de alguno de estos elementos esenciales? No dudes en consultar con tu médico y empezar a cuidarte para tener un cuerpo y una piel sanos.

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